Una piedra en el camino

"La cabeza es redonda para que el pensamiento pueda cambiar de dirección"

Bookmark and Share

Nuria Fernández López

 

Esta sencilla historia nos demuestra como cada uno interpreta de manera distinta una misma situación, y cómo de esa interpretación surge nuestro comportamiento. En ocasiones todos caemos en la tentación de pensar que tenemos una única elección,  sin embargo, que sea la única depende de nuestra capacidad de visión en ese momento. Con una perspectiva distinta existirán también otras opciones.

Es útil, a veces cambiar de rol, y pensar si en lugar de nosotros fuéramos otra persona,  qué decisión o que conclusión alcanzaría. Y con esa perspectiva distinta nuevas opciones de comportamiento son posibles.

No podemos prescindir de nuestra historia y todo lo que ella supone, pero si podemos hacer un esfuerzo por pensar que nuestro comportamiento es fruto de nuestra elección y por ello siempre cabe alternativa.

 

Estaban reunidos el maestro y sus discípulos, cuando éste les lanzó una pregunta:
- Imaginad una persona que conocéis o de la que habéis oído hablar, y pensad por un momento, si esa persona se encontrara una piedra qué podría hacer con ella. Pero anotad la respuesta en un papel, para que no os influyan las respuestas de los demás.
Los discípulos hicieron lo que mandó su maestro y, al finalizar, éste recogió todos los papeles y procedió a leerlos en voz alta.

- Conozco a un amigo que al tropezar con ella, ni se daría cuenta de que existe en su camino - escribió uno de los discípulos.

- El hijo travieso del panadero la utilizaría como proyectil, de una forma violenta e inadecuada de comportamiento, pensó otro.

- Imagino al campesino que cansado, la usaría para sentarse en ella y poder descansar. 

- El ingeniero la usará para construir edificaciones.

- El ingenioso Drummond haría un poema de ella.

- El hijo del cartero la usaría como juguete.

- El gran Miguel Ángel haría con ella la más bella escultura.

- David podría matar con ella a Goliat.

Y así, tras haber leído todas las respuestas, todos y cada uno de los discípulos comprobaron cómo cada uno había escrito algo distinto. Los alumnos, expectantes e intrigados preguntaron al maestro, y esté concluyó la lección:
Cada vez que ocurre algo, existe una sola realidad. Esta realidad es cierto que es única, pero cada persona la interpreta a su manera, en función de sus conocimientos, su estado de ánimo, su perspectiva de las cosas y su experiencia. Depende sólo de vosotros, ante cada acontecimiento que suceda, reaccionar con miedo, sin perspectiva e imparcialidad, o por el contrario intentar aplicar vuestros conocimientos, sabiduría y actuar con valentía e inteligencia.

 

Grupo Finsi | NM formación y consultoría | Davinchi