Para todos los procastinadores del mundo!

Procastinar: "acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables".

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Nuria Fernández López
martes, 07 de junio de 2016

Según los académicos, la procrastinación tiene lugar, no cuando decides dejar algo para mañana, sino cuando lo haces a sabiendas de que será perjudicial y va contra ti mismo. Ahí está el punto de irracionalidad. Procrastinar incide negativamente en nuestra moral, aumenta nuestro estrés y definitivamente hace que las cosas vayan a peor. El procrastinador convive con una sensación de caos y de frustración, de no poder llegar a todo debido a la acumulación de tareas pendientes

Según la Wikipedia: "El término se aplica comúnmente al sentido de ansiedad generado ante una tarea pendiente sin tener una fuerza de voluntad para concluirla. El acto que se pospone puede ser percibido como abrumador, desafiante, inquietante, peligroso, difícil, tedioso o aburrido, es decir, estresante, por lo cual se autojustifica posponerlo a un futuro  "sine die" idealizado, en que lo importante es supeditado a lo urgente."

La procastinación está directamente relacionada con nuestra capacidad de autoregularnos, y tiene también un componente cultural alto, ya que existen culturas en las que la procastinación puede estar hasta bien valorada, y... no miro a nadie.

De uno modo muy genérico podemos clasificar a los procastinadores en dos categorías:

  • esporádicos, cuya actitud evasiva no se repite habitualmente, no serían estrictamente procastinadoes profesionales.
  • crónicos, cuya conducta evasiva es constante y repetida en el tiempo, lo que les otorga la categoría de profesionales.

Un porcentaje elevado de personas se autoevalúan con procastinadores crónicos, en donde la procastinación puede ser considerada casi un estilo vital. En un estudio llevado a cabo por investigadores de diferentes entidades alemanas que  contó con la colaboración de 1350 mujeres y 1177 hombres, de edades comprendidas entre los 14 y los 95 años y a los que se  aplicó un cuestionario sobre procrastinación  y otras escalas de estrés, depresión, ansiedad, fatiga y satisfacción con la vida, con el objetivo de analizar las relaciones entre el hábito de posponer las obligaciones y el bienestar general medido a través de las variables anteriores, mostró que de forma general, no parece que los procrastinadores disfruten de un mayor bienestar en comparación con los que demoran menos sus tareas y actividades. De forma concreta, los autores encontraron que los individuos más jóvenes son los que más procrastinan, encontrándose las tasas más altas entre los 14 y 29 años. Además, parece que en general hombres y mujeres tienen esta tendencia por igual, salvo cuando son más jóvenes, momento en el que los chicos superan a las chicas.  Se constató también que la procrastinación se relacionaba con mayor estrés, más problemas de ansiedad, depresión y mayor fatiga.

A nivel de investigación además de constatar datos relacionados con la tendencia a procastinar lo que realmente interesa es encontrar las motivaciones que subyacen a la proscastiación.  En este sentido las investigaciones nos han ido proporcionando datos a partir de los cuales extraemos conclusiones.

Los investigadores de la Universidad de Colorado en Boulder han descubierto  que la procastinación no afecta a todas las personas por igual, algunas tienden más a la evasión que otras, cuando se les presenta una tentación o distracción.  Aunque no se garantiza que un procrastinador también sea una persona impulsiva, los investigadores descubrieron que existe una cierta correlación entre estos dos rasgos.

Un hecho que resulta bastante paradógico es que aunque sabemos que las consecuencias de la procrastinación, sensación de pánico, ansiedad, agotamiento, que "a priori" resultan bastante desagradables, se convierten así mismo en el estímulo que a corto plazo hace posponer más las cosas. Este hecho tiene una explicación fisiológica simple, y es que precisamente en los estados de ansiedad y miedo se produce la descarga de una sustancia química denominada "dopamina" que provoca en el corto plazo una cierta sensación de bienestar, lo que acaba perpetuando la respuesta de procastinación.

Como lo visual,  por lo general, suele resultar más atractivo, os dejo este vídeo que con humor y bastante claridad analiza en primera persona el tema de la procastinación. Y al mismo tiempo puede servir de excusa para demorar la tareas de hoy... ; -)

 

 

 

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