¡No quiero ir a Abilene!!

Una Paradoja es un dicho o hecho que parece contrario a la lógica.

 

Bookmark and Share

Nuria Fernández López

La Paradoja de Abilene, tal y como aparece en Wikipedia, se da cuando los límites de una situación particular presionan al grupo para actuar de una forma que es opuesta a sus deseos individuales. El fenómeno ocurre cuando un grupo continúa con actividades desacertadas que ningún miembro quiere, porque nadie está dispuesto a expresar sus objeciones.

Todo surge a partir de esta narración que Jerry Harvey de la Universidad George Washington recoge en su libro The Abilene Paradox and other Meditations on Management.

Una calurosa tarde en una familia compuesta por suegros y un matrimonio está jugando al dominó cómodamente a la sombra de un pórtico. Cuando el suegro propone hacer un viaje a Abilene, ciudad situada a 80 km., la mujer dice: «Suena como una gran idea», pese a tener reservas porque el viaje sería caluroso y largo, pensando que sus preferencias no comulgan con las del resto del grupo. Su marido dice: «A mí me parece bien. Sólo espero que tu mamá tenga ganas de ir.» La suegra después dice: «¡Por supuesto que quiero ir. Hace mucho que no voy a Abilene!».

El viaje es caluroso, polvoriento y largo. Cuando llegan a una cafetería, la comida es mala y vuelven agotados después de cuatro horas.

Uno de ellos, con mala intención, dice: «¿Fue un gran viaje, no?». La suegra responde que, de hecho, hubiera preferido quedarse en casa, pero decidió seguirlos sólo porque los otros tres estaban muy entusiasmados. El marido dice: «No me sorprende. Sólo fui para satisfacer al resto de ustedes». La mujer dice: «Sólo fui para que estuviesen felices. Tendría que estar loca para desear salir con el calor que hace». El suegro después refiere que lo había sugerido únicamente porque le pareció que los demás podrían estar aburridos.

El grupo se queda perplejo por haber decidido hacer en común un viaje que nadie entre ellos quería hacer. Cada cual hubiera preferido estar sentado cómodamente, pero no lo admitieron entonces, cuando todavía tenían tiempo para disfrutar de la tarde.

Esta paradoja nos ayuda a ilustrar y evidenciar cómo es el comportamiento de las personas ante el grupo. Y como somos capaces de hacer aquello que puede llegar a ser totalmente contrario a nuestros pensamientos, deseos y creencias.

Es lo que en psicología se denomina, Groupthink (pensamiento de grupo) que evidencia como a nivel individual, las personas tenemos cierta tendencia a dejarnos llevar por la influencia del grupo en las acciones u opiniones que este tiene sobre determinados temas. Según algunas investigaciones científicas parece que nuestro cerebro está programado para cambiar su punto de vista, cuando prevé que la violación de una regla o norma del grupo, lo va a llevar a un conflicto, siendo, por tanto, la mejor opción cambiar de posición para evitar problemas. Otra explicación de porque se produce esta paradoja es de tipo cultural y sociológica. Somos seres sociales, nacemos y crecemos en grupos, con lo que tenemos una necesidad de permanencia por encima de la individualidad. Estamos totalmente orientados hacia la filiación y aprobación, el conflicto se percibe de forma negativa, con lo que lo evitamos a toda costa.

Un ejemplo clásico, bastante usado para ilustrar la Paradoja de Abilene, es la invasión a Bahía de Cochinos o el ataque a Pearl Harbor. Se comprobó que en la toma de decisiones se impuso "el pensamiento de grupo" o la búsqueda de consenso. El consenso presionó a sus miembros y estos terminaron aceptando cosas en contra de sus creencias, lo que trajo como consecuencia que el grupo continuó conscientemente con su desacierto, dado que nadie estuvo dispuesto a dar el primer paso y expresar su objeción. El presidente John F. Kennedy se preguntó posteriormente ¿Cómo pudimos ser tan estúpidos?

En la mayoría de las ocasiones somos capaces de reconocer cuando estamos bajo los efectos de esta paradoja, igual para contrarrestarlos la próxima vez antes de hacer o decir algo con lo que no estamos muy de acuerdo podemos preguntarnos, ¿Quiero ir realmente a Abilene?

Grupo Finsi | NM formación y consultoría | Davinchi