Operaciones básicas para conocer el mundo

Sumar, restar y comparar, la base para comprender cualquier cosa, solamente tengo que contar con los escalones adecuados entre estas operaciones y el concepto final.

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José Luis Bueno Blanco
viernes, 19 de diciembre de 2014

 

El tema sobre cómo se adquiere el conocimiento humano es algo que me interesa de manera especial. Habitualmente escribo sobre estos temas compartiendo mis reflexiones obtenidas de la observación de mis propios aprendizajes y de los que observo en las personas de mi entorno. Sobre todo me resulta interesante el proceso de comprensión de los conceptos más que el de memorización. Y me refiero a comprensión no solo al hecho de tener la "sensación" de haber entendido el concepto sino de ser capaz de trabajar con él, sacar conclusiones mías propias, unirlo a otros conceptos que yo poseo y ser capaz de construir nuevos significados.

Quizás tenga este interés porque en cierta manera me haya sentido un poco acomplejado en mi época de estudiante de secundaria (B.U.P., E.G.B.). Recuerdo especialmente asignatura que se me hacían cuesta arriba porque no entendía nada. Sobre todo me parecía incomprensible Química, aunque no estaban muy lejos Física y Matemáticas. Realmente lo pasaba mal y aunque logré superarlo, como la mayoría de los estudiantes, es hoy cuando estoy comprendiendo mucho de los conceptos que entonces se manejaban. Cuando te preguntaban que qué querías hacer ¿ciencias o letras?, realmente era como si te dijeran ¿vales para ciencias?, o tienes que hacer letras. Quizás sea sólo una impresión pero era como que al que se le daban bien las ciencias hacía ciencias y al que no hacía letras. Una cuestión de descarte.

Realmente es una faena porque la comprensión es más agradecida que la memorización. Cuando comprendes un concepto, tienes que destinar menos recursos a memorizar, cuyo proceso es mucho más agotador y sobre todo requiere más tiempo. Es más, cuando existe una comprensión en primer lugar se facilita la memorización, con lo que, en cualquier caso, todo son ventajas.

Con el tiempo he descubierto que, a pesar de haber sido "de letras", me encanta todo lo relacionado con "ciencias". Aunque quizás esa separación esté mal expresada y lo que quiera decir es que me produce mucha satisfacción llegar a la comprensión de un concepto. Tanto si es cómo funciona un mecanismo eléctrico o las ideas de Friedrich Nietzsche, cuando se produce el "Insight" o el "Eureka" la sensación es adictiva. Seguramente algo parecido a la descarga de endorfinas cuando haces deporte, lo que te impulsa a seguir haciéndolo. En el caso del deporte existe un componente fisiológico que justifica le bienestar. En el caso del conocimiento no estoy seguro de cuál pueda ser. Seguramente el conectar varios puntos a nivel neuronal también implique algún tipo de descarga química que resulte placentero. Supongo que saber cómo funcionan las cosas nos hace tener la sensación de que tenemos mayor control sobre las cosas y de que éstas no ocurren a expensas nuestras.

Comprender un concepto es algo inevitable. "Caer en la cuenta" cuando tienes los elementos necesarios es una conclusión totalmente predecible. Realmente lo que ocurre es un descubrimiento, reproducimos el momento en que el descubridor original del concepto llego a él. El entendimiento es como poner la última pieza de un puzzle. Una vez que hemos ido encajando todas las piezas y solamente nos queda una es irremediable saber qué pieza hay que ubicar. También podemos verlo como una escalera donde cada peldaño nos lleva al siguiente. Una sucesión de silogismos también ayudaría a comprenderlo. Un silogismos es fácil de comprender, la lógica que suelen contener es directa y muy explícita, simplemente tenemos que unirlos bien.

¿Por qué cuesta tanto? Porque generalmente nos faltan piezas para completar nuestro puzzle. Porque en la escalera que intentamos subir, el siguiente escalón está muy alto y no llegamos a él. Es tarea del que ocupa el rol de profesor el ser capaz de identificar todos los peldaños de un alumno, aunque quizás sería más fácil si nos enseñaran a reconocer nuestro propio itinerario como le ocurre a la persona autodidacta que es capaz de guiar su propio aprendizaje, buscando y encontrando cada escalón que le falta. En este sentido, con las nuevas tecnologías, con internet y el hipertexto se facilita mucho la tarea, ya que puedes ir buceando en el interior de cada concepto hasta dar con los escalones que seas capaz de reconocer y que ya forman parte de tu entendimiento.

Por poner un ejemplo sencillo, multiplicar es: "Realizar una operación aritmética que consiste en sumar un número (multiplicando) tantas veces como indica otro número (multiplicador)".  Los escalones que necesitamos son: sumar, multiplicando y multiplicador. Pero hay otros escalones que tienen que ver con la motivación que generan la necesidad de contar con el concepto de multiplicar para comprenderla y que forme parte de nuestro conocimiento significativo: ¿cómo se descubrió la multiplicación?, ¿qué problema tangible y real solucionó?, ¿por qué no quedarnos tan solo con la suma?, si realmente multiplicar es sumar ¿para qué lo necesitamos? Ahora tomemos cualquier concepto y hagamos las mismas preguntas y sobre todo busquemos el "móvil" ¿qué llevó a la persona que descubrió/inventó a hacerlo? En muchas ocasiones fue una cuestión de suerte y coincidencia, pero entonces ¿qué otra cosa estaba buscando?

Ningún conocimiento se sustenta por sí solo, aislado del resto de conceptos y conocimientos. Muchos de esos conocimientos los tenemos, cualquier persona los tiene, si los ordenas y los pones en la dirección de un conocimiento nuevo te llevarán a él de una manera fácil y directa. Si comprendes el código morse tienes casi todo lo necesario para comprender la base de las comunicaciones actuales y el mundo digital.

Por último, hacer mención a una cuestión que a mí siempre me parece sorprendente. Un "ordenador" es capaz de hacer muchas cosas. Realmente las tareas que es capaz de llevar a cabo son inconmensurables. Sin embargo todo se basa en tres operaciones básicas: sumar, restar y comparar. Así de sencillo. Para hacer una división utilizas la resta, la comparación y la multiplicación que a su vez usa la suma. Para hacer que este texto lo estés viendo en pantalla o lo saques por una impresora se utiliza, igualmente, como últimas y básicas operaciones la suma, la resta y la comparación (mayor que, menor que, igual a).

Si comprendo estas operaciones, podría comprender cualquier cosa solamente tengo que contar con los escalones adecuados entre estas operaciones y el concepto final.

 

 

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