Reflexiones y paradojas sobre el tiempo

El otro día vi una película de esas que podría considerarse mediocre, o  para olvidar, si no fuera porque creo que el tema es, cuanto menos, curioso y tiene mucho sobre lo que reflexionar.

Bookmark and Share

Patricia Lanza

La película se llama "In time" y el argumento es el siguiente (que nadie se preocupe, que no voy a contar el final): las personas están programadas para vivir 25 años. A partir de ese momento se pone en marcha un reloj digital que forma parte de su brazo. El tiempo extra que pueden vivir dependerá de las ganancias que vayan acumulando, ya que el sistema económico se basa, precisamente, en eso: el tiempo. Todo se compra y vende en formato temporal: el salario se paga en días, el autobús en horas, etc. De este modo, la gente trabaja para ganar ese tiempo porque si ese reloj se queda a cero, la muerte se produce de modo instantáneo.

Las personas pueden traspasarse tiempo entre sí (igual que nosotros podemos dar o recibir dinero) y también existen individuos que se dedican a robar o, por el contrario, a regalar su tiempo.

Con esto como base, se me ocurren varios aspectos sobre el tiempo sobre los que reflexionar.

 

 

EL TIEMPO ES MÁS VALIOSO QUE EL ORO

En una sociedad en la que nos pasamos el día corriendo de un lado para otro, sin un minuto para descansar o disfrutar, una de las frases que más podemos escuchar es: "El tiempo es oro". Pero, realmente, nada más lejos de la realidad.

Aunque el oro en estos tiempos de crisis parece un recurso seguro (prueba de ello la cantidad de negocios que están apareciendo dedicados a comprarlo), no deja de ser algo que, con más o menos esfuerzo, se puede adquirir.

El tiempo, por el contrario, no sólo es un recurso limitado, sino que incluso es único e imposible de incrementar de ninguna forma. No se puede comprar, ganar, estirar...

Tenemos el tiempo que tenemos, ni un minuto más. Por este motivo, es un recurso mucho más precioso que el oro.

 

TRABAJAR PARA TENER MÁS TIEMPO

En la película, las personas se mataban trabajando (incluso en el sentido literal) para ganar tiempo. De modo que un día trabajando les proporcionaba la posibilidad de vivir más (no sé exactamente cuánto más). Pero en cualquier caso parece paradójico pasar el tiempo trabajando para tener más tiempo. Es decir, ¿vale la pena ganar más tiempo si el que se tiene se dedica a "sufrir"?

Obviamente en nuestro caso no es tan literal, pero en sentido figurado sí existe bastante similitud. ¿Cuánto disfrutamos del tiempo y cuánto dedicamos a hacer cosas que no nos apetecen nada pero que consideramos necesarias para, supuestamente, vivir mejor? Y el tema no es pasar tiempo haciendo cosas con las que no disfrutamos (que, indudablemente, tendremos que hacer) es determinar cuánto tiempo pasamos haciendo cosas que realmente nos hacen felices.

 

¿SE PUEDE MEDIR LA VIDA EN MINUTOS?

Otra gran paradoja del tiempo es que, pese a que se puede medir con algo tan objetivo como los minutos, es de las cosas más subjetivas. ¿A quién no se le ha hecho un hora eterna o un día brevísimo? El tiempo no pasa siempre igual para nosotros. Si estamos disfrutando, vuela. Si estamos sufriendo se estanca.

Así que:

"Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años"
(Abraham Lincoln)

 

VIVIR COMO SI EL TIEMPO FUERA INFINITO

Y curiosamente, a pesar de que el tiempo vale más que el oro y sabemos que bajo ninguna circunstancia podremos recuperar o incrementarlo, tenemos una gran tendencia a vivir como si tuviéramos a nuestra disposición tiempo ilimitado.

Desde el punto de vista racional sabemos que nuestro tiempo está limitado: el día tiene 24 horas y ni un minuto más y nosotros viviremos X, siendo X más o menos, pero tampoco ampliable.

Continuamente se nos escapa el tiempo como agua entre las manos. Daríamos lo que fuera por tener más a nuestra disposición, pero, cuando por fin conseguimos algún tiempo para disfrutarlo, muchas veces lo perdemos. Paradójico, ¿no? No tenemos tiempo ni para respirar, pero luego, lo desperdiciamos con cosas como ver programas de televisión que no nos aportan nada, ni siquiera un rato agradable.

Es más, es habitual escuchar a personas decir que "están matando el tiempo". A cualquiera le parecería un sacrilegio matar algo que es lo más valioso que tiene.

Por otro lado, sabemos que nuestro tiempo y nuestra vida son limitados, pero no nos preocupa ir dejando esas cosas que nos importan de verdad o que pensamos que nos harían más felices, para más adelante, para otro momento más adecuado. Luego, cuando es demasiado tarde, llegan los arrepentimientos (como ya vimos en el post "Para no arrepentirnos").

 

Grupo Finsi | NM formación y consultoría | Davinchi