Entre Nubes Electrónicas

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Emiliano Pontoriero
viernes, 24 de octubre de 2014

 

Desde hace no demasiado tiempo se ha empezado a hablar con mayor frecuencia sobre servicios en la nube, sobre la subida de ficheros a la nube, la gestión de correos electrónicos en la nube o cualquier otra clase de servicio que se brinde a través de internet. Pero exactamente ¿de qué se trata?

Lejos de ser una moda, el cloud computing o computación en la nube es algo que lleva décadas funcionando, de hecho fue un concepto desarrollado en los años sesenta del siglo pasado.

La idea básica es que los usuarios tienen acceso a servicios informáticos de cualquier tipo a través de internet, accediendo desde sus dispositivos: ordenadores, móviles, tabletas o cualquier otra clase de terminal.

Hasta hace poco tiempo internet se consideraba una red básicamente para la transmisión de ficheros. Cuando una persona accedía a una página web, lo que veía era el contenido de los ficheros residentes en el servidor al que accedía mediante su navegador.

Aunque actualmente esto en parte sigue siendo así, la información a la que se accede ahora no solamente proviene de ficheros colgados en servidores, sino que también proviene de los llamados servicios de información web o webservices.

Estos servicios de información son sistemas que reciben consultas y devuelven resultados. Un ejemplo de esto son los servicios de información meteorológica. Cualquiera de nosotros hoy en día puede acceder a una página web para saber si mañana va a llover, y a la vez puede consultar la misma información en una aplicación instalada en su móvil. Tanto la página web como la aplicación del móvil son cosas distintas, pero ambas obtienen la información meteorológica desde una misma fuente. Es esta fuente de datos lo que se llama servicio web o webservice y los hay de todo tipo, gratuitos y de pago, y ofrecen desde información financiera hasta acceso a redes sociales. Todas las aplicaciones que Usted tiene ahora mismo en su móvil y que necesitan estar conectadas a internet para funcionar, internamente hacen uso de un servicio web.

Con la aparición de esta tecnología, internet ha dejado de ser una red de transmisión de contenidos para pasar a ser una plataforma capaz de procesar datos y devolverlos a quien los haya solicitado, sin importar desde qué tipo de dispositivo o aplicación se estén pidiendo.

Como antes he mencionado, estos servicios son sistemas informáticos, y como tales deben estar funcionando en servidores conectados a internet, y es aquí donde llegamos al concepto de nube.

Hoy en día la mayoría de los servicios webs en todo el mundo funcionan sobre servidores distribuidos dentro de datacenters o centros de procesamiento de datos (CPDs). Estos son lugares donde se concentran cientos o miles de ordenadores que dan servicio a todo el planeta.

Cada vez que por ejemplo se hace una consulta en Google o Bing, cada vez que se consulta el correo desde Outlook.com o Gmail, se está interactuando con miles de servidores funcionando en paralelo y que pueden estar distribuidos en diversas partes del mundo. Toda esta complejidad en los servicios se oculta de cara a la aplicación que utiliza el usuario para acceder a la información, y de esta forma lo único que importa es la petición que se hace y el resultado que se recibe.

La nube es entonces el conjunto de los servicios de información en internet, cuyos detalles de  funcionamiento interno quedan ocultos a los usuarios. Estos solamente tienen conocimiento de la información que están pidiendo y se limitan a recibir una respuesta del servicio.

Si utilizo en mi móvil una aplicación para saber si mañana va a llover, la aplicación solamente se encargará de pedir el pronóstico del tiempo para la ciudad donde me encuentro al servicio en la nube que procesará la información y devolverá el resultado. Toda la inteligencia radica entonces en este sistema en la nube, el cual recibe la consulta y elabora la respuesta, y funciona sobre servidores instalados en centros de procesamiento de datos en alguna parte del mundo.

En Davinchi apostamos por desarrollar nuestros servicios más sofisticados para funcionar en la nube, combinando estas tecnologías con el respaldo de nuestra propia infraestructura de servidores. Esto garantiza la capacidad de nuestros sistemas para dar servicio a gran cantidad de usuarios y a la vez permite que la información más sensible quede almacenada en nuestra plataforma, de manera de garantizar la seguridad de la información y de los contenidos.

A continuación se mencionan algunos de los centros de datos más importantes en el mundo y sobre los que se soporta muchos de los servicios en la nube actualmente disponibles en internet.

  • Google Datacenters: posee alrededor de dos millones de servidores distribuidos en nueve centros de datos en Estados Unidos y Europa.

 

  • Microsoft Azure: más de un millón y medio de servidores distribuidos en Estados Unidos, Europa, Sudamérica y Asia.


 

  • Amazon Web Services: medio millón de servidores distribuidos en Estados Unidos, Sudamérica, Europa y Asia.

 

 

Todos ellos soportan la gran mayoría de los servicios en la nube que hay disponibles actualmente. Tal cantidad de poder de procesamiento permite crear sistemas cada vez más inteligentes y son el motor de todos los servicios de información detrás de las aplicaciones que utilizamos día a día.

¡Hasta el próximo post!

 

 

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